Sant Martí de la Morana
· 124 m² · 3 Dormitorios · 1 Baño · Villa
· Piscina · Parrilla · Cocina equipada · Patio
Sant Martí de la Morana · 124 m² · 3 Dormitorios · 1 Baño · Villa · Piscina · Parrilla · Cocina equipada · Patio
Una casa para vivirla, dentro y fuera. Hay casas que, nada más llegar, ya notas que tienen algo especial. A 35-40 minutos de Barcelona, en un entorno tranquilo y rodeado de naturaleza, donde el ritmo baja y el día se vive distinto, sin perder la cercanía a servicios y buenas conexiones. Desde la casa las vistas son despejadas, con esa sensación de amplitud que cuesta encontrar hoy en día, y unos atardeceres que dan ganas de parar lo que estés haciendo y quedarte mirando. Fuera, la casa tiene mucho que ofrecer: una zona amplia con barbacoa, perfecta para comidas al aire libre y reuniones con amigos o familia, de esas que se disfrutan de principio a fin. Además, cuenta con piscina elevada de agua salada, ideal para los meses de calor. Se nota, nada más entrar, que está cuidada y lista para vivir desde el primer día, sin hacer nada. Por dentro, la vivienda principal es cómoda y acogedora: tres habitaciones, un baño completo, cocina y comedor-salón, y un porche acristalado que le da luz y
Una casa para vivirla, dentro y fuera. Hay casas que, nada más llegar, ya notas que tienen algo especial. A 35-40 minutos de Barcelona, en un entorno tranquilo y rodeado de naturaleza, donde el ritmo baja y el día se vive distinto, sin perder la cercanía a servicios y buenas conexiones. Desde la casa las vistas son despejadas, con esa sensación de amplitud que cuesta encontrar hoy en día, y unos atardeceres que dan ganas de parar lo que estés haciendo y quedarte mirando. Fuera, la casa tiene mucho que ofrecer: una zona amplia con barbacoa, perfecta para comidas al aire libre y reuniones con amigos o familia, de esas que se disfrutan de principio a fin. Además, cuenta con piscina elevada de agua salada, ideal para los meses de calor. Se nota, nada más entrar, que está cuidada y lista para vivir desde el primer día, sin hacer nada. Por dentro, la vivienda principal es cómoda y acogedora: tres habitaciones, un baño completo, cocina y comedor-salón, y un porche acristalado que le da luz y